RESEÑA DEL LIBRO: EL JARDINERO FIEL DE JOHN LE CARRE


ARGUMENTO: En un remoto lugar al norte de Kenia, asesinan brutalmente a Tessa Quayle, una activista que prepara una denuncia sobre el trabajo de una multinacional farmacéutica en este país. Un médico local que la acompañaba ha huido y todo parece apuntar hacia un crimen pasional. Sandy Woodrow, Sir Bernard Pellegrin y los demás miembros del Alto Comisionado Británico están convencidos de que el viudo de Tessa, el diplomático Justin Quayle dejará el asunto en sus manos, pero están muy equivocados. Su equilibrio profesional ha basculado al perder a la mujer a la que tanto amaba. Esos dos seres de personalidades tan opuestas se atraían mutuamente y disfrutaban de un feliz matrimonio. Los recuerdos de esa unión empujan a Justin a intentar entender lo que realmente ocurrió. Perseguido por los remordimientos y herido por los rumores de las supuestas infidelidades de su esposa, Justin se sorprende a sí mismo lanzándose a una peligrosa tarea. Ha decidido limpiar el buen nombre de su esposa y “acabar lo que ella empezó”. Para conseguirlo, debe aprender a marchas forzadas cómo funciona la industria farmacéutica y descubrir las complicidades del gobierno de Kenia y de la Gran Bretaña, su propio país. En el transcurso de su investigación descubrirá que el móvil del asesinato está vinculado al uso del Dypraxa, un medicamento contra la tuberculosis que se está probando en la población de Kenya, poniendo en riesgos sus vidas.

IMPRESION PERSONAL SOBRE EL LIBRO:

Además de una historia de amor, nos encontramos con un relato sobre los abusos y desmanes de la industria farmacéutica: Como se utilizan los paises del tercer mundo como conejillos de india para probar e investigar determinados fármacos.
Cuando el autor habla en otros libros de espionaje, del telón de acero o de la guerra fría, no te queda más remedio que creerte o no lo que te cuenta, pues no sabes nada.
Pero de la industria farmacéutica si se algunas cosas (pues trabajo para ella) y hay que reconocer que el autor está bien documentado.
Nos habla de los ensayos dirigidos para obtener los resultados deseados por la empresa, de cómo se ocultan los datos que no interesan, de los viajes exóticos a los “líderes” de opinión médica para “informarles” del producto, etc. Real como la vida misma, por lo menos antes de que la crisis viniera a recortar drásticamente el presupuesto de gastos de estas empresas.

Me parece digno de admiración el esfuerzo de Le Carré de no quedarse encasillado en la Guerra Fría, repitiendo una y otra vez las mismas aventuras, pero ya desfasadas y alejadas de la realidad actual. Un esfuerzo que se ve recompensado por los resultados, una ácida visión de la actualidad mundial, no apta para aquellos que se encuentren depresivos, porque lejos de alentar esperanzas de que este mundo puede cambiar, Le Carré nos transmite todo lo contrario: Todos los esfuerzos van encaminados a que los poderosos sigan manteniendo y aumentando su cuota de poder y control sobre el mundo.

Algo que diferencia las novelas de Le Carré, es el cuidado que presta a sus personajes, muy por encima de la acción que se le puede suponer a una novela de espías. No es la excepción El jardinero fiel como los nuestros, en que Le Carré se molesta en dotar a todos y cada uno de sus personajes de una personalidad propia y compleja.
Es cierto que ese detenimiento que emplea en la creación de los personajes, puede en algunos momentos ir en detrimento del ritmo narrativo. Pero si no fuera así, no se trataría de Le Carré, sino de cualquier otro autor.
Anuncios

TU COMENTARIO...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s